
La tierra torera se empapa de fiesta, de cerveza y tintos de verano. Iker e Iniesta son coronados, los no futboleros se vuelven entusiasmados forofos. Toda España vive la ilusión del orgullo patrio.De áridos territorios y de frias comarcas, esta España incomprendida , muchas veces segundona brilla sobre el mediterraneo mas que nunca. Hace feliz a sus hombres y mujeres, los vuelve robles, muros impenetrables, pero sus carnes de soñadores son mas sensibles que nunca, viven la celebración de aquel día en el que pudimos, se aman, se besan y se abrazan. Así somos los españoles, rivales victoriosos, porque siempre hay que competir siempre...